Cuentan que
hace mucho tiempo, en Liniers, Provincia de Buenos Aires, en un hogar de
huérfanos llamado San Hipólito, había una mujer de nombre Alegría que era la
dueña del hogar. Era muy querida por todos ya que traía mucha felicidad a los niños y niñas
del asilo. Todos los lunes iba a diferentes escuelas de la provincia a
recolectar juguetes y ropas para ellos. Viajaba en compañía de su esposo Mario.
Alegría tenía una hija llamada
Liliana, que la acompañaba junto a Mario en los viajes a la provincia. Un 4 de
julio, sorpresivamente, le diagnosticaron
cáncer.
Después de unos meses, empeoró y su familia la llevó a realizar una consulta con un médico quien,
ese mismo día, les informó a Alegría y a su familia que le quedaban nueve semanas de vida.
Por esta
razón, esa misma noche, ella le dijo al marido y a la hija:
“Cuando yo me muera, quiero que me entierren en el jardín del hogar de niños”.
Ellos prometieron cumplir con su
juramento.
Pasadas las
nueve semanas, la querida mujer falleció y cumpliendo con la promesa, la hija y
el marido, devastados, la enterraron en el lugar indicado.
A los dos días de la muerte, Liliana y Mario fueron al orfanato. En la tumba,
encontraron una flor desconocida a la que llamaron: “ALEGRÍA DEL HOGAR”.
Escritores:
BAUTISTA CATALINI
MATÍAS BONARRIGO
IGNACIO LAENA
FRANCISCO PINI
LUCIANO TAMBURELLI
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